¿Qué seguros son los más habituales para cualquier ciudadano?…vida, salud, coche

La vida del hombre moderno está llena de riesgos que pueden poner en peligro una situación de comodidad y seguridad. Para intentar paliar en mayor o menor medida las consecuencias que estas situaciones pueden provocar, existe una fórmula que se viene utilizando desde hace muchos años. Consiste en transferir esos riesgos a una empresa que se encargue de cubrirlos cuando se produzcan y a cambio el beneficiario tendrá que pagar una cantidad que se pacta en el momento de la contratación. Lo dicho es la base fundamental de todo seguro. Pero no todos los riesgos son asegurables, se tienen que dar una serie de circunstancias para que se pueda llevar a cabo la contratación de una póliza que cubra determinadas contingencias. Por ejemplo, para la celebración de un contrato de seguros sobre una vivienda se tiene que dar la circunstancia de que no haya certeza de que el siniestro vaya a ocurrir o no. También es obligatorio que sea algo que se produce de forma fortuita, no puede ser intencionado.

Diferentes tipos de seguros

Son muchos los tipos de seguros que las empresas aseguradoras ofrecen a sus clientes. Dependiendo de las necesidades de cada uno y de lo dispuesto que esté cada cual a correr determinados riesgos, así serán las coberturas que se contraten. Evidentemente el tema económico también cuenta a la hora de decidir, ya que las pólizas de seguros contratadas pueden suponer una elevada cantidad anualmente. De ahí que cada individuo posea una cartera de seguros contratada diferente. Pero hay seguros muy extendidos que casi todos contratan. Son aquellos más básicos y que su cobertura se centra en contingencias que se pueden dar con certeza o con un alto grado de probabilidad.

Seguros de prestación de servicios

Existe un seguro que es contratado por muchas personas y que engloba los servicios necesarios para la cobertura de un hecho ineludible. Se trata del seguro de decesos. En este tipo de seguros se contrata la prestación de los servicios inherentes a la muerte de cualquiera de los asegurados. Otro seguro incluido en este bloque de prestación de servicios es el que se encarga de cubrir los gastos que el asegurado pueda tener en caso de litigio. Se denomina habitualmente defensa jurídica y dependiendo de las condiciones que se pacten, este seguro puede cubrir la asistencia jurídica y todo lo relacionado con el proceso judicial en el que intervenga el asegurado. Por último, en este grupo también se encuadra el seguro de asistencia en viaje. Normalmente este seguro se contrata junto con el viaje que se vaya a realizar.

Las coberturas de los seguros de daños

Dentro de este grupo se encuentran una gran variedad de productos, siendo uno de los más habituales el seguro del automóvil. Una de las peculiaridades de este último es que es obligatorio, aunque es posible contratar una serie de coberturas opcionales. El principal componente es asegurar aquellos daños que se puedan producir a otras personas, aunque es habitual incluir alguna cobertura más como el incendio o la rotura de lunas. El otro seguro importante de este bloque es el multirriesgo del hogar que incluye daños materiales, tanto del continente como del contenido, responsabilidad civil frente a terceros, asistencia en el hogar y otras opciones complementarias como la cobertura de daños estéticos.

Diferentes modalidades de seguros personales

Los seguros personales son menos habituales aunque cada vez más se contratan pólizas de salud que cubren la asistencia sanitaria por parte de un cuadro médico privado. También dentro de este seguro se suele incluir el reintegro de gastos médicos cuando la prestación sanitaria se realiza en cualquier centro médico de fuera de la red de la compañía asegurada. Las indemnizaciones por situaciones de baja o de hospitalización también se incluyen en este seguro. El seguro de vida también se encuadra en este apartado. Existen dos modalidades principales, el que cubre la contingencia de fallecimiento, y el denominado seguro de ahorro que garantiza el pago de un capital al finalizar el periodo contratado.